AL COTO DE LAS ESCUELAS |
|
Coto de las escuelas, sitio de juegos y miel; ¡cuántos niños te pisaron con sus pequeñitos pies!
|
Miles de abejas lamieron, abusando del calor; Don Natalio las cuidaba con mucho esmero y pasión
|
|
Días de lluvia te mojaron, y luego te secaba el sol; y seguías aguantando con el frío y el calor.
|
Tus caminos y senderos, aves volaban sin más; jilgueros, pegas, palomas y detrás el gavilán.
|
|
Bosque y maleza mezclado, salpicado de abrojal; muchos perros te orinaron y animales de corral
|
Ya sólo eres cemento aunque de enseñanza estás; y seguro que esos tiempos nadie los puede olvidar.
|
|
Recordando la belleza de tus árboles están como tampoco olvidamos el juego del altopán.
|
Y también el zagaleo por tus senderos jugar juegos que ya se han quedado para la posteridad.
|
|
Nuevas generaciones de ti oirán siempre hablar; Coto de las escuelas, ¡nunca jamás morirás!
|
Paco Medina |
|
|