AL MERCADITO

 

Mercadito de todo has sido,  menos bonito...

Blanco y nevado en enero

Sucio de barro y hielo en febrero

Ruidoso de viento en marzo

Húmedo de lluvia en abril

Tradición de quintos en mayo

Volador de polen en junio

Redondo de plaza de toros en julio

Lleno de forasteros saucanos en agosto

Vacío y solitario en septiembre

Pegajoso de vendimia en octubre

Festivo de feria en noviembre

Viejo y oscuro en diciembre

Mercadito de todo has sido,  menos bonito...

 

Con tus cuatro fronteras, el regato la primera, los muelles de la tahona la segunda, la gavia de la carretera y el huerto de Gabán. Muelles de descarga de mineral, sombra de soportal, fila de chopos de ese regato que te lamía con su agua cada día, vieja carpintería y a su lado un feo edificio de telefonía.

 

Mercado de ganados desde tiempos inmemoriales, martes a martes, noviembre a noviembre con tu importante feria de ganado; tratantes, truhanes, granujas, pícaros y legales compraban y vendían ganado sobre tu firme suelo de otoño.

 

Aparcamiento de animales y carros en otras épocas, luego tractores, remolques y arados

Lavadero de ropas fue tu “charaiz” ,  abrevadero de bestias tenias en tu pilón, que también servia para tirar a quien no pagase el medio cántaro a los quintos que en ti plantaban el mayo, noche de fuego y sudor regada con vino y licor; báscula municipal,  remolques de uvas, carros de paja, camiones de mineral todo eso has visto pesar.

 

Lugar de circos con sus payasos, enanos y fieras, teatros ambulantes, gitanillos y mercheros arreglando cazerolas y herradas de latón, silleteros de Albacete y Toledo trabajando después de haber recorrido el pueblo con su furgón recogiendo sillas para arreglar, colchoneros vareando la lana... y plaza de toros en Visitación, eras fin de encierro y juegos en las talanqueras, tu tierra han pisado figuras del toreo que hasta sangre han derramado, sangre de toro mezclada con polen de chopo, Mercadito sin querer tu eras el rey de Santa Isabel.

 

Juegos, zincarroma, patruelos, guá media cuarta y pie; has sido campo de fútbol surrealista que ni sacado de un cuadro de Dalí con un gran tronco en el centro, con porterías de piedras, con rayas imaginarias y travesaños invisibles, balones al regato, peleas ¡¡GOOL!! mentira ¡¡no ha entrado!!.

 

 

 

 

Mercadito ahora si, ahora eres bonito...

 

Con tu nuevo centro de salud, aunque su color no tiene luz, te lo han puesto de un gris plomizo,  su pintor merece suplicio. Pero tiene sus urgencias, fonendos y batas médicas, diversidad de consultas y buenas salas de espera.

A su lado nuevo está,  un barrio residencial,  donde jóvenes familias ya disponen de su hogar, casitas acogedoras en buen precio se las dan,  con poquitos intereses y mucha comodidad.

 

Hace años que me hiciste sudar hasta reventar, verano del 91, cuatro personas  y yo*, ahondamos en tu duro suelo a pico y pala tus profundas venas**, venas grises de hormigón que  hacer a mano nos tocó.

Pico, pala, trabajo, sudor y hormigón ¡¡¡MERCADITO SÓ CABRÓN!!!

Paco Medina.

* Paco Hernández, Antonio Iglesias, Longinos Becerra, Juan Luís Pérez

** Venas.- Complicados cimientos de las nuevas casas